Presupuesto

Cómo hacer un presupuesto en pareja paso a paso (+ plantilla)

Hacer un presupuesto en pareja es simplemente ponerse de acuerdo en cuánto entra, cuánto sale y cuánto guardan cada mes, y dejarlo por escrito para revisarlo juntos. Se arma en siete pasos: sumar los ingresos, listar los gastos, elegir cómo dividirlos, aplicar una regla de reparto (como la 50/30/20), fijar metas de ahorro, elegir dónde registrarlo y revisarlo una vez al mes. En esta guía te llevamos por cada paso con un ejemplo en pesos, y al final te dejamos una plantilla gratis para descargar.

Atajo: si querés empezar ya, descargá la plantilla de presupuesto en pareja y seguí los pasos de abajo mientras la completás.

Un presupuesto no es un corset para controlar al otro: es la herramienta que evita la conversación incómoda de fin de mes. Cuando los dos ven los mismos números, las decisiones de dinero dejan de ser una fuente de discusión. Si querés el panorama completo de las finanzas de pareja, tenés nuestra guía para organizar las finanzas en pareja.

Paso 1: Sumen todos los ingresos del hogar

Anoten lo que gana cada uno por mes, ya libre de impuestos y descuentos. Si alguno tiene ingresos variables (comisiones, freelance), usen un promedio conservador de los últimos meses. La suma de ambos es el ingreso total del hogar, el número sobre el que se construye todo lo demás.

Ejemplo: Persona A gana $18.000 y Persona B $30.000. El ingreso total del hogar es $48.000 al mes.

Paso 2: Listen y clasifiquen los gastos

Escriban todos los gastos y sepárenlos en tres grupos, porque cada uno se trata distinto:

  • Fijos: los que se repiten casi igual cada mes (renta o hipoteca, servicios, internet, transporte, seguros, colegiaturas o créditos).
  • Variables: los que cambian (súper, comer fuera, salud, entretenimiento, ropa).
  • Personales: los de cada uno que no entran al presupuesto común (salidas individuales, hobbies, regalos).

El truco es separar lo compartido de lo personal. Todo lo que sostiene la vida en común va al presupuesto de pareja; lo personal lo maneja cada uno por su lado, sin rendir cuentas. Esa libertad, aunque sea chica, es lo que hace que el presupuesto no se sienta asfixiante.

Paso 3: Elijan cómo dividir los gastos compartidos

Con los gastos comunes claros, decidan cómo los reparten. Los métodos más usados son el 50/50 (mitades iguales) y el proporcional a los ingresos (cada uno aporta según lo que gana). Si ganan parecido, el 50/50 alcanza; si hay una diferencia importante, el proporcional suele sentirse más justo. Lo desarrollamos con ejemplos en nuestra guía sobre cómo dividir los gastos en pareja, y podés sacar los números en segundos con la calculadora de división de gastos.

Paso 4: Apliquen la regla 50/30/20 (adaptada a la pareja)

Una forma simple de saber si el presupuesto está sano es la regla 50/30/20: del ingreso total, destinen aproximadamente 50 % a necesidades (lo fijo e imprescindible), 30 % a gustos (lo que hace la vida más linda) y 20 % a ahorro y pago de deudas.

Ejemplo con los $48.000 del hogar:

Categoría%Monto
Necesidades (renta, servicios, súper, transporte)50 %$24.000
Gustos (salidas, entretenimiento, ropa)30 %$14.400
Ahorro y metas20 %$9.600

No es una ley: es una brújula. Si su renta se lleva más del 50 %, lo importante es verlo y decidir juntos qué ajustar, no cumplir el porcentaje al pie de la letra.

Paso 5: Definan sus metas de ahorro

El 20 % de ahorro necesita un destino, o se evapora. Pónganle nombre: fondo de emergencia (la prioridad número uno), un viaje, el enganche de una casa, la boda. Asignen un monto mensual a cada meta. Ahorrar con un objetivo concreto y compartido es mucho más fácil que ahorrar "porque sí": lo vemos en detalle en cómo ahorrar en pareja.

Paso 6: Elijan dónde registrarlo

Un presupuesto que no se anota no existe. Tienen dos caminos:

  • La plantilla: descarguen la plantilla de presupuesto en pareja (Excel/Google Sheets). Ya trae las categorías, los cálculos automáticos y el reparto 50/50 y proporcional. Ideal para arrancar y para quienes disfrutan tener el control a mano.
  • Una app: si prefieren no cargar todo manualmente cada mes, Duovi registra los gastos, los divide solo por el método que elijan y les muestra en tiempo real cuánto lleva cada uno y cuánto ahorraron para sus metas. En español y pensada para parejas en LATAM.

Paso 7: Revísenlo juntos una vez al mes

Agenden 15 minutos a fin de mes para comparar lo que presupuestaron con lo que realmente gastaron. No es para señalar culpables: es para ajustar el mes siguiente. Esta pequeña "reunión financiera" es, en la práctica, lo que más reduce las peleas por dinero, porque convierte el tema en una rutina tranquila en vez de una discusión.

Descarguen la plantilla y empiecen hoy

Ya tienen el método; solo falta ponerlo en marcha. Descarguen la plantilla gratis y completen el ejemplo con sus propios números.

Y si quieren saltarse la parte manual —que es donde la mayoría abandona a los dos meses—, Duovi hace el presupuesto, la división de gastos y el seguimiento de metas por ustedes.

Dos mentes, una visión

Probá Duovi 14 días gratis

Registrá los gastos compartidos y dejá que Duovi los divida solo, por el método que elijan. En español y para LATAM.

14 días gratis, sin tarjeta · USD 39,99/año para los dos · En español

Preguntas frecuentes

¿Cómo se hace un presupuesto en pareja si ganamos distinto?

Sumen los dos ingresos para tener el total del hogar y repartan los gastos compartidos de forma proporcional: cada uno aporta el porcentaje que representa su sueldo. Así la carga es equivalente aunque los ingresos sean muy diferentes.

¿Qué es la regla 50/30/20?

Es una guía para repartir el ingreso: alrededor del 50 % a necesidades, 30 % a gustos y 20 % a ahorro y deudas. Sirve para chequear rápido si el presupuesto está equilibrado.

¿Conviene hacer el presupuesto en Excel o en una app?

La plantilla en Excel es gratis y perfecta para empezar. Una app como Duovi conviene cuando no quieren cargar los gastos a mano cada mes y prefieren que se divida y se actualice solo.

¿Cada cuánto hay que revisar el presupuesto en pareja?

Una vez al mes alcanza para comparar lo presupuestado con lo real y ajustar. Y siempre que cambie algo importante: un aumento, un cambio de trabajo o una mudanza.